La persona que pasó por mí me dió un minitour antes de llegar al Hostel que es de un amigo mío y se los recomiendo mucho llamado "Tangoinn", con un mirador bárbaro y un ambiente sin igual, lo digo en serio. Desde la llegada fue un recibimiento cordial de la ciudad misma y de la gente que la habita. Eran cerca de las 3 de la tarde y tenía hambre, salí a recorrer el sitio algunos de sus atractivos y recorrer la calle principal para deleitarme con el aroma de la cantidad de tiendas que venden chocolates de todo tipo. Comí un estofado de cordero en pasta, berenjenas en escabeche, helado de crema y para rematar una Quilmes Buck. Sobra decir que todo estuvo delicioso. Seguí dando el rol por lugares como el Centro Cívico y punto principal de la Ciudad, aquí te encuentras con un puente, que es la típica postal de Bariloche y con los famosos perros San Bernardo con su barrilito lleno de whisky. A un costado está el Museo Patagónico en el que te encuentras con la historia de estas tierras, gente, tipos de vivienda, medios que utilizaban y una colección de animales y aves de esas épocas. La Catedral es otro atractivo así como el tour de ciudad en el trenecito de la alegría. Es muy interesante ya que te llevan, increíblemente, a la parte no turística, a donde vive la gente, a las calles, a las plazas donde pasan a diario los barilochenses.
Están tan orgullosos de vivir en un lugar tan hermoso como este que se hacen llamar NYCB (Nacido y Criado en Bariloche) Ya se imaginarán entonces este sitio. Llegué a la nieveeee !!
Y lo que falta todavía ...