A la mañana siguiente, salimos con rumbo al helipuerto para tener una de las experiencias más espectaculares que es sobrevolar el Gran Cañón en un helicóptero. Hay dos paseos, el de 30 ó 45 minutos, cualquiera de los dos es recomendable, pero si pueden tomar el más largo sin duda que sentirán bien gastado su dinero. De acuerdo a tu estatura y peso te colocan en una u otra aeronave. Como éramos un grupo grande, ocupamos 9 helicópteros. Tuve la opción de irme por mi cuenta en otra compañía y así lo hice para disfrutar el paseo con mayor comodidad. Ciertamente son pocas las palabras y pensamientos que te llegan a pasar por la cabeza mientras estás volando. Simplemente disfrutas y te dejas llevar por el increíble paisaje de rocas multicolores y la naturaleza misma a todo su esplendor. Bajas con un éxtasis y una sensación de adrenalina y disfrute puro, muy particular.
Era cerca del mediodía y volvimos todos a nuestra base para que cada quien explorara por su cuenta el enorme parque. Junto conmigo, se unieron 10 más y con mapa en mano, provisiones, agua y las pilas bien puestas, comenzamos una de las distintas caminatas que puedes realizar.
Te puedes ir hacia el este, el oeste o bien, descender algunos metros al centro del cañón aunque requiere mucho esfuerzo y cierta condición física. Decidimos hacer la caminata más larga que te lleva por una de las orillas del cañón con unas vistas espectaculares. El clima fue cambiando un poco y de la mañana soleada que teníamos, el cielo se cerraba, el viento soplaba fuerte y comenzaba a llover. No nos importó y seguimos nuestro andar por la vereda perfectamente marcada. Paramos en los distintos miradores, comimos, bebimos y caminamos y caminamos mucho. Tanto, que algunos decidieron volver en autobús. Otros continuamos por un camino diferente muy divertido en donde topamos con unos cuantos venados y ardillas. Aprovechamos el transporte para ir hasta el otro lado del parque y recorrer caminando otros pequeños senderos. No puedo negar que de las cosas que más me gusta hacer es caminar en la naturaleza entre montañas y ríos. Es lo mío, sin duda alguna.
El atardecer fue muy lindo. Todos sentados en la orilla pudimos ver como se ocultaba el sol y daba cierre a un día movido y muy disfrutado. La cena deliciosa y la experiencia de haber estado por acá un par de días en el Parque Nacional del Gran Cañón fue muy gratificante...
4 comentarios:
Que hermosas fotos, creo que lo disfrute tanto como tu niño.
Besos enorme y creo que tu recorrido ha sido maravilloso¡ Yo quiero un trabajo asíiiiiiiiiii
QUE BIEN!
Un abrazo para ti nuevo amigo.
Cariños.
mar
No puedo más que imaginarme su majestuosidad y suspiro...
de lo mejor tu viaje!
saluditos!
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