La nieve seguía cayendo y solo algunos nos encontrabamos en cubierta. Con la proa en marcha, nos dirigimos a la Isla de los Pájaros en donde habitan los Cormoranes reales y también los imperiales. Estas grandes aves de pronto se pueden confundir con los pingüinos, son muchísimos y forman un panorama muy particular. Más adelante continuamos hacia la Isla de los Lobos en donde nos encontramos con aquellos ejemplares llamados de dos pelos. La imagen es llamativa al observar esas grandes masas de grasa, algunos recostados y otros en lento movimiento.
Finalmente, llegamos hasta el Faro Les Eclaireurs, que es un auténtico símbolo de toda la zona y que se le conoce como el Faro del Fin del Mundo. Es lo más al sur que puedes llegar en el Continente, turísticamente hablando. Hay expediciones e investigaciones más al sur pero de manera profesional y con personal especializado para estos climas tan extremos que se viven tan cerca del Polo Sur. Emprendimos el camino de regreso con todos los pasajeros dentro de la cabina ya que el frío, el viento y la lluvia que comenzaba a caer eran casi insoportables. Nos regalaron un mapa de recuerdo y un diploma que confirma nuestra asistencia a este paseo en la Patagonia Sur, en la Isla Tierra del Fuego, en Ushuaia y en el Fin del Mundo.
Todo ha salido extraordinario, estoy por demás contento y esta misma noche vuelo a Buenos Aires. El viaje ya está terminando. Nos seguimos leyendo ...